Reseña Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística de Yásnaya Elena A. Gil

Me encontré con la escritura de Yásnaya Elena A. Gil en Tsunami 1 (Sexto Piso, 2018) y desde entonces no he parado de buscar sus ideas en videos, libros y Twitter. Hallé en su voz formas de responder a mis preguntas; ¿qué es el nacionalismo? ¿Por qué el Estado parece que es la única forma de estructura social valida? ¿cuál es su relación con la desigualdad? ¿y con las lenguas? En Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística se responden estas dudas pero, sobre todo, se  siembran cuestionamientos que cada quien debe reflexionar.

El libro es una recopilación de columnas de la Revista Este país, donde actualmente la autora continúa escribiendo. Los textos compilados fueron publicados entre 2011 y 2015, por lo cual, en algunos podemos ver apenas la formulación de preguntas que más adelante serán contestadas. Asimismo, Yásnaya Elena nos informa en el epílogo sobre la pérdida del encanto por la diversidad lingüística, su transformación en preocupación y hace hincapié: “Corro el riesgo […] de leer lo que ahora escribo con nuevos lentes en unos años [ya que] generamos siempre conclusiones intermedias”[1].

Antes de leer Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, llegué a Un nosotrxs sin estado (OnA Ediciones, 2018) y a “Hablar como acto de resistencia” en Lo lingüístico es político (OnA Ediciones, 2020). Ambos textos me acercaron a nuevas perspectivas que no tenía contempladas e introdujo términos a mi vocabulario que  permitieron acercarme desde otro lado a las concepciones del territorio en el que vivo. Por ejemplo, en Un nosotrxs sin Estado entendí que a algunas naciones que existen en la periferia “las une un rasgo bajo la categoría indígena: el hecho de no haber conformado su propio Estado, el hecho de haber quedado encapsulados en otros Estados.”[2] Igualmente, no existe una identidad indígena, pues su identidad no se “construy[e] a partir de su relación el Estado-nación”[3]; entendí también cómo el Estado secuestró la idea de naciones, asimilada como “pueblos del mundo”[4], pues actualmente se piensa en nación como algo intrínseco al Estado cuando, en una gran parte de los casos esto no es así.

 No es necesario leer estos libros para entender los pensamientos que propone Yásnaya Elena en Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, sin embargo, considero que estos textos empapan de conceptos que de no haberlos leído antes, habría interpretado distinto. Por otro lado, quiero advertir que se repetirán párrafos, como el anterior, nutrido de citas, pues considero el registro lingüístico de la autora excepcional. Las ideas en este libro son expuestas de forma muy clara y no me atrevería a parafrasear algo tan bien construido.

 Desde la parte formal, el libro se dividide en tres partes, cada una conformada por ensayos de distintos temas;  el primero visibiliza prejuicios que existen sobre las naciones indígenas y sus lenguas. Después, en la segunda parte, se observa la relación entre la identidad homogénea generada por el Estado y la discriminación hacia las lenguas de naciones indígenas; por último cavila sobre las lenguas invisibilizadas y los medios digitales.

Cada ensayo nos invita a cuestionar nuestro papel en el Estado; al comprarnos la idea de mestizaje y de nacionalismo homogéneo sin contemplar que  ambas identidades implicaron (e implican) violencia frente a otras naciones con formas de vida no estatales. Asimismo, expone el desinterés del Estado por frenar el proceso de castellanización y que, al contrario, continúa generando estrategias en las que puedan extinguirse las lenguas encapsuladas en el territorio que designa como suyo. Por ejemplo, en algunas ocasiones, en las escuelas públicas de naciones originarias, lxs profesorxs no hablan la misma lengua de la nación a donde van, hablan alguna lengua que pertenece a una nación indígena, pero sucede que no es la misma.

Aguilar Gil no sólo apela a las estrategias estatales, sino también a las que hemos aprehendido muchos de los que no vemos más allá de “nuestra identidad mexicana”, como no conocer las lenguas que se hablan en este territorio. Desde mi contexto, me resulta ilógico haberme aprendido las capitales del mundo, pero no saber qué naciones indígenas existen en la inmediatez geográfica y, por supuesto, cuáles son sus lenguas.

Por otro lado, Yásnaya tampoco está de acuerdo con la exaltación por la exaltación de las lenguas originarias, “[e]l mixe no es mejor que ninguna otra lengua”[5]. Esta reflexión la lleva hasta la segunda parte y se desarrolla en “Test: ¿tiene usted prejuicios contra las lenguas indígenas”. En este fragmento problematiza las “simpatías que ocultan en realidad un desconocimiento profundo”[6], las personas que no quieren investigar más ni dialogar más para formarse un concepto más cercano a la verdad: que “los indígenas [son…] tan complejos y tan humanos como todos”[7]. Incluso los “buenos” prejuicios son  prejuicios y promueven la invisibilización de otras cosmovisiones existentes.

Este libro me enseñó que no basta con tener buenas intenciones, sino que hay que dialogar mucho; con personas, con textos como este, con nosotros mismos, y cuestionar lo aprendido, aquello que nos tatuaron desde que éramos infantes. Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística invita a preguntarse  la identidad y su relación con el Estado; a borrar “la idea, bastante absurda, de que a cada país le corresponde una sola identidad y una sola lengua.”[8]

 

Referencias bibliográficas

Aguilar Gil, Yásnaya Elena, Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, Almadía-Bookmate, Ciudad de México, 2020.

-----, Un nostrxs sin Estado, OnA Ediciones, València-Chiapas, 2020, 3· edición.

-----, “Hablar como acto de resistencia”, Lo lingüístico es político, OnA Ediciones, València-Chiapas, 2020, 3· edición.

 

 

Escrito por: Carole de la Rosa

Ilustración por: Miraxs

 

[1] Aguilar Gil, Yásnaya Elena, Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, P. 190.

[2] Aguilar Gil, Yásnaya Elena, Un nosotrxs sin Estado, p. 17.

[3] Ibid, p. 21.

[4] Ibid, p. 17.

[5] Aguilar Gil, Yásnaya Elena, Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, p.53.

[6] Ibid, p. 98.

[7] Ibid, p. 99.

[8] Ibid, p. 94.