18 Dic 2020

Vinos que cuentan historias

¿Cuál es la nueva tendencia en el mundo de los vinos? No se trata de estilos, ni de varietales, ni de regiones; se trata de contar buenas historias.

Por Ana Acevedo

La nueva tendencia: deselitizar el consumo del vino. ¿Cómo lo están haciendo? Contando historias; reales, ficticias, actuales o pasadas. La idea es visibilizar que detrás de un proceso de manufactura sofisticado y un producto elegante, lo único que hay son manos trabajadoras con las que todo consumidor de a pie se puede identificar.

Cuando uno pasea por los pasillos de licorerías, o incluso en la sección de “vinos y licores” en los supermercados, cada vez es más común ver etiquitas impresas con rostros, autos, animales, paisajes; imágenes saturadas que contrastan con la antigua sobriedad de los chateaux franceses. El mundo del vino solía ser muy celoso de su tradición; hasta hace unos pocos años, se consideraba que los mejores vinos eran aquellos provenientes de Europa pues, al ser ellos los creadores de esta bebida, serían quienes habrían logrado perfeccionar y resguardar su técnica de cultivo y producción. 

A pesar de que el “viejo mundo” cargaba con el peso de los años de tradición y experiencia; el “nuevo mundo” justo cargaba con la libertad opuesta. Sin etiquetas de sofisticación ni elegancia, países vitivinicultores como Australia, Estados Unidos, México, Chile y Argentina, se vieron frente la oportunidad de renovar y reinventar el mundo del vino. Experimentos como añejar en barricas vino blanco, mezclar varietales de uvas, hacer nuevos coupages, buscar narices frescas en botellas tintas, son resultado de mentes inventivas que buscaban actualizar una tradición empolvada.

Por supuesto que la imagen de estas nuevas casas productoras debía reflejar la transición entre los vinos elitistas hacia los cada vez más cosmopolitas. En este cambio, las etiquetas mostraban con mayor énfasis la varietal y el estilo del vino; para dejar de lado el nombre de la casa vinícola y la región de procedencia. No obstante, a la tendencia actual ni siquiera le parece importante enfatizar el tipo de uva; sino mostrar el alma de la empresa a través de sus botellas. Tal es el caso de las casas californianas Fetzer y 19 crimes.

En general, los vinos Fetzer siguen las reglas de etiquetado del “viejo mundo”; casa productora en letras grandes, la región de procedencia, el nombre del vino y la varietal utilizada. No obstante, en 2018, al cumplir apenas 50 años desde su fundación, la casa decidió lanzar una línea llamada “Series ´68”. La etiqueta es una imagen de un auto antiguo; y lo único que indica es que se trata de una mezcla tinta. La casa productora, el lugar de procedencia y la varietal son datos que quedan en un segundo plano. Contra una imagen en blanco y negro, resalta un sello en rojo metálico “pioneros en sustentabilidad”. En resumen, un vino misterioso, sin pretensiones y con responsabilidad ambiental; me pregunto, ¿cuál será su público objetivo?

No obstante, esta tendencia fue llevada a otro nivel por 19 crimes. La etiqueta es una foto en sepia de un convicto de 1800. La única leyenda explica que, en la época, la corona británica podía cambiar el castigo de pena de muerte por exilio a colonias en Australia o América. Solo 19 crímenes podían entrar a este juego de catafixia; por ejemplo, personificar a un egipcio, participar de un matrimonio clandestino, bigamia, o efectuar un robo con valor menor a un chelín. No hay nada más en la botella que te ayude a identificar qué tipo de vino es. No hay varietal, ni procedencia. Solo la casa productora y una historia interesantísima.

Ambas etiquetas te invitan a visitar sus páginas web. La página de Fetzer está enfocada en trasmitir un sentido de familia y de familiaridad, justicia social y compromiso ecológico; mientras que 19 crimes está enfocada en reivindicar un espíritu rebelde y forajido con componentes divertidos y cínicos. 

A decir verdad, aunque no sabía qué esperar de ninguno de los dos vinos, francamente fueron una grata sorpresa. “Serie ´68” es un vino joven, tiene una nariz frutal muy amplia, buen cuerpo y acidez. Por otro lado, 19 crimes es un vino con barrica; tiene aromas y sabores torrefactos redondeados por una buena carga alcohólica y ligera astringencia. Ambos son vinos fáciles de comprender que no necesitan de comidas sofisticadas para ser acompañados.

Ambos vinos los puedes encontrar en supermercados; su precio aproximado es de $ 270- $ 290 por botella.

Si quieres conocer más sobre estas casas, visita sus páginas web:

Fetzer. (2020). Wines. Fetzer. Recuperado de: https://fetzer.com/wines/

19 crimes. (2020). 19 crimes. 19 crimes. Recuperado de: https://www.19crimes.com/ 

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