Placeres muy dulces

Ximena García Vargas.
Gastrónoma.

  algodon azucar

Y entonces los miras, quieres probarlos, pero la culpa te invade, sabes que con comer sólo uno no es suficiente, si bien dicen que poco dura el dulce en la boca. No importa que edad tengas, tampoco importan las promesas de año nuevo o querer un cuerpo de verano, mucho menos si acabamos de comer y estamos por reventar, cuando los dulces se cruzan en nuestro camino no hay pensamiento racional que nos detenga, es más, hasta nos justificamos con que lo que comamos a partir de ese momento se va a ir a nuestro “estómago del postre” aquel mítico lugar reservado únicamente para los dulces.

Sea como sea todos hemos tenido aquel momento en el que sentimos la necesidad de endulzar la vida y nada mejor que probar alguno de los top ten que podemos encontrar en esta dulce ciudad, nuestra Ciudad de México:

Raspados. Conocemos con este nombre a aquella golosina preparada al momento, donde el vendedor raspa un enorme bloque de hielo que transporta en un carrito, para obtener un granizado, que se coloca en un vaso y se baña de un delicioso jarabe de sabor grosella, uva, tamarindo y limón, aunque existe una gran variedad de sabores exóticos como mango, maracuyá, vainilla, coco, guayaba, piña. Es muy refrescante comer un raspado en verano, si quieres masticar el hielo picado puedes usar la cucharilla que te dan, si lo que deseas es beber el jarabe entonces usa el popote. Por unos 7 u 8 pesos más puedes comprar una de las dos variaciones, el diablito o la monja. Como se puede observar en los puestos que preparan este postre, el primero se prepara con jarabes frutales, se baña con chamoy, jugo de limón y como toque coqueto se le clava al raspado una banderilla de tamarindo, como si con todo lo anterior no picara ya lo suficiente. En cambio las monjas tienen una base de rompope, las recubren con lechera y se bañan con una capa de chocolate líquido acompañado de chispas también de chocolate, simulando el hábito de una monja, una deliciosa bomba de azúcar.

Algodón de azúcar. Una feria no puede estar completa sin un puesto de algodones de azúcar también conocidos como nube de azúcar, los hay de todos colores, tamaños y formas, desde conos bicolores a flores con delicados pétalos de azúcar y aquí sí aplica la frase: entre más grande mejor. Como nos explican en The food Timeline originalmente este postre de origen europeo pero mejorado en Estados Unidos era de un color blanco, con el tiempo se les fue añadiendo color y las formas se hicieron más complejas y aunque en pocas palabras solo está formado por hilos de azúcar y colorante, un 99.99% de azúcar según The New York Times, no dejan de fascinar los colores y las texturas, que te hacen sentir como si pudieras comer un cachito de cielo.

Buñuelos de rodilla. Hablando de dulces y antojitos de feria, siempre hay un puesto de buñuelos. El Diccionario enciclopédico de gastronomía mexicana Se hacen con una mezcla de harina de trigo, agua, huevo, sal y un poco de manteca, la mezcla resultante se estira hasta hacer un círculo que puede alcanzar más de 40 centímetros de diámetro, posteriormente se fríe en aceite vegetal, aunque tradicionalmente se usa manteca y quedan dorados y crocantes. Podemos reconocer estos puestos ya que apilan los buñuelos uno por uno hasta formar varias columnas. Cuando pides un buñuelo, el vendedor toma uno de entre sus torres, lo trocea y lo pone en una bolsa para así bañarlo con miel de piloncillo, guayaba y tejocote, una delicia y aunque se vean muy grandes realmente no te bastará con solo uno. El curioso nombre de este postre se debe a que tradicionalmente la masa se estira sobre un paño de manta colocado en las piernas y rodillas de las cocineras, este proceso se debe realizarse con sumo cuidado para evitar romper el buñuelo y a la vez es preciso que alcance las dimensiones anteriormente mencionadas.

Camotes y plátanos asados. En la fría y obscura noche, podemos escuchar el silbido del carrito de camotes, que pasa por las calles llamando a todo aquel que se encuentra a su paso. La forma del carrito camotero nos recuerda al de una locomotora, con un enorme tubo por donde escapa el vapor de la caldera, rompiendo el silencio con un lamento. Este tipo de postre es horneados en vapor y se bañan con leche condensada azúcar y canela, para después servirse en papel estrasa. Aunque los camotes por sí solo no tiene un sabor dulce como el que estamos acostumbrados, la textura y el sabor son únicos. Por lo general el camotero también nos ofrece plátanos asados, se sirve leche condensada, azúcar. Se sirven calientitos y realmente vale la pena probar alguno de estos dos, así que no dudes en salir una noche y responder al llamado del carro de los camotes.

Helados y nieves. Aunque son parecidos no son lo mismo, Ricardo Muñoz Zurita aclara que las nieves son aquellas preparadas principalmente con agua y frutas, se dice que desde México antiguo estas se hacían con el hielo que se traía de la falda de los volcanes y durante el virreinato se ofrecieron nieves con sabor a limón y zapote. En cambio los helados son aquellos que además se les añade grasa vegetal, como crema y leche en vez de agua. Es muy común ver en los parques y plazas a los vendedores con sus carritos de nieve,llevan enormes cubos de madera rellenos de hielo con sal y en el centro de estos hay un bote de metal dónde se encuentran los helados y las nieves. De los sabores más típicos que podemos encontrar están el limón, mango, vainilla, fresa y beso de ángel, entre otros. Hace algunos años aún podíamos ver clavadas entre el hielo a las pequeñas paletas en forma de conos o tubos con sabores de vainilla, fresa y nuez e independientemente del sabor siempre quedaba un pequeño gusto a sal en el paladar y cabe mencionar que desde el auge de las famosas tepoznieves ahora es más fácil encontrar sabores ‘exóticos’ como pétalos de rosa. También podemos pedir nieves preparadas, aquellas de sabores frutales con un toque de chamoy y una banderilla de tamarindo. Así que no lo dudes, nada mejor que un helado o una nieve para quitar el bochorno ocasionado por esta gran ciudad.

Merengues. Como explica el Diccionario enciclopédico de gastronomía mexicana es un dulce típico hecho a base de clara de huevo batida con azúcar y posteriormente horneado, generalmente se encuentran en colores rosa o blanco y con formas alargadas, de caracol, rellenos, servidos en vasitos o rellenando un una especie de cannoli, este último es conocido como gaznate. El libro también señala que estos postres llegaron en la cocina conventual del Virreinato. Anteriormente los merengueros eran muy conocidos por sus juegos de azar, donde con ayuda de una moneda lanzaba un ‘volado’ y se apostaba el llevarse el doble de merengues, aunque es probable que no se pudiese ganar esta apuesta con facilidad, sino esta práctica no sería rentable para el merenguero. Hoy en día, aunque es más difícil ver pasar a los merengueros por la calle, aún existen lugares como Chapultepec, Coyoacán o Xochimilco donde podemos encontrar estos dulces tradicionales.

Churros. Aunque se venden a casi cualquier hora del día, pocas cosas son mejores que comer unos churros cuando empieza a caer la tarde. Según el Diccionario enciclopédico de la gastronomía mexicana un churro es un postre de origen italiano hecho de harina, azúcar y agua, la mezcla se coloca en una especie de jeringa para que caigan tiras sobre aceite caliente, una vez fritos se bañan con azúcar y canela. Podemos encontrar churros casi en cualquier parte de la ciudad, desde grandes establecimientos conocidos como churrerías hasta vendedores que se paran frente al metro con sus grandes canastas. Es recomendable cenar churros acompañado de chocolate caliente o café y saben aún mejor en temporadas de invierno cuando el frío ataca.

Muéganos. En el Diccionario enciclopédico de gastronomía mexicana nos explica que este postre está hecho con harina de trigo fritos, son cuadros de pasta frita unidos con miel de piloncillo, que en su conjunto forman una especie de esferas de una tonalidad dorada gracias al caramelo. Es una golosina crujiente, no apta para personas con dientes débiles, si dudas de la fortaleza de tu dentadura lo mejor es trocearlo para obtener porciones más manejables. Al igual que los merengues, este dulce es más común encontrarlo durante las ferias y en barrios como el centro de Coyoacán o en Chapultepec.

Plátano frito. Se trata de plátano macho maduro, que es rebanado a lo largo para sacar tiras ligeramente gruesas que luego se fríen en aceite, aunque el sabor de los plátanos es muy dulce por sí solo, pueden bañarlos con crema o leche condensada. La textura de este postre es muy peculiar, ya que por fuera se sienten ligeramente crocantes y por dentro son suaves. Para preparar este postre se utilizan plátanos maduros, aquellos que en su exterior se ven tan negros que casi todas las personas rechazan, sin embargo precisamente por esta madurez el sabor es más dulce de lo normal , si pasas cerca de un puesto que se especialice en ellos, no dudes en comprar una charolita, después de todo recuerda que una vez al año no hace daño.

Jamoncillos o dulce de leche. Ricardo Muñoz Zurita explica que en México el dulce de leche es aquel hecho a partir del hervor a fuego lento de leche con azúcar y canela, hasta obtener una pasta suave, la cual o bien, se vacía en una manga y se forman tiras largas o se extiende en una placa y se corta en cubos o rectángulos hasta que la mezcla se enfríe. A este dulce se le coloca encima una nuez entera o en trozos y en algunos lugares la espolvorean con pistache o piñón troceado. Por su tardada elaboración este dulce puede ser un poco más caro, ya que se puede encontrar de quince a veinte pesos la barrita de no más de 7 centímetros, sin embargo su delicioso sabor justifica cualquier gasto, además las porciones son del tamaño suficiente para no empalagarse. Existen variaciones a las cuales se les añade licor y se les conoce como envinados.

Con esto me despido y espero que si te ha llegado el antojo, tengas a un vendedor de dulces a la mano. No le temas al azúcar, disfruta la vida que es corta y hay que vivirla.


Cítanos.

Vargas García, Ximena, “Placeres muy dulces”, Claustronomía. Revista gastronómica digital, Universidad del Claustro de Sor Juana, Ciudad de México, 2018, <http://www.claustronomia.mx>.

 

Más investigaciones

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Prev Next
5 pasos para ser un restaurante sustentable

5 pasos para ser un restaurante sustentable

Nancy Durán.Gastrónoma.   Hoy en día, los restaurantes están optando por procesos amigables con el medio ambiente. Arthur Potts Dawson en su TedTalk A vision for sustainable restaurants explica cómo ser un...

Investigación

LEER MÁS
Amor por la nutrición: Gisela Núñez Fritsche

Amor por la nutrición: Gisela Núñez Fritsche

Nancy Durán.Gastrónoma.   Gisela Núñez Fritsche es licenciada en Nutrición y tiene más de 30 años de experiencia. Hace menos de un año, en octubre de 2017, empezó a trabajar en el...

Investigación

LEER MÁS
Placeres muy dulces

Placeres muy dulces

Ximena García Vargas.Gastrónoma.    Y entonces los miras, quieres probarlos, pero la culpa te invade, sabes que con comer sólo uno no es suficiente, si bien dicen que poco dura el dulce...

Investigación

LEER MÁS
Desperdicio de alimentos antes de llegar a la mesa

Desperdicio de alimentos antes de llegar a la mesa

Nancy Durán.Gastrónoma.   Debemos dejar a un lado los criterios forma y tamaño para descartar alimentos. Este tipo de consideraciones sólo contribuyen a incrementar el desperdicio de comida, más cuando tenemos cifras...

Investigación

LEER MÁS
Confitería mexicana: dulce tentación

Confitería mexicana: dulce tentación

Jesús Guadalupe Martínez.Gastrónomo.   México se ha caracterizado por tener una gastronomía auténtica. Los procesos culturales por los actuales ha atravesado a lo largo de su historia, le ha permitido crear una perspectiva...

Investigación

LEER MÁS
¿Cómo catar una cerveza?

¿Cómo catar una cerveza?

Nancy Durán.Gastrónoma.   La cerveza obscura, clara y campechana, son bebidas amadas por la mayoría de las personas alrededor del mundo. Según Ricardo Muñoz Zurita en su diccionario gastronómico Larousse, la cerveza...

Investigación

LEER MÁS
El beber llama: la cerveza, estilos y variedades

El beber llama: la cerveza, estilos y variedades

Jesús Guadalupe Martínez.Gastrónomo.   Chela, cheve, caguama, birra, “unas frías” o como quieras llamarle. Su elaboración puede ser muy diversa, lo que permite adaptarse a cualquier paladar, desde los muy refinados hasta los...

Investigación

LEER MÁS
Tendencias de panadería en México y el mundo

Tendencias de panadería en México y el mundo

Jesús Guadalupe Martínez.Gastrónomo.   Al son de “Panadero con el pan, el panadero con el pan” en la película !Ay amor, cómo me has puesto! (1951) Tin Tán nos representa la vida de...

Investigación

LEER MÁS
Todo lo que debes saber sobre el aceite de oliva

Todo lo que debes saber sobre el aceite de oliva

Nancy Durán.Gastrónoma.   Respondemos cinco preguntas que todo amante de la gastronomía debe saber sobre uno de los ingredientes más antiguos y saludables de la humanidad: el aceite de oliva. ¿Qué es el...

Investigación

LEER MÁS
Chocolate: El regalo de los dioses en decadencia

Chocolate: El regalo de los dioses en decadencia

Jesús Guadalupe Martínez.Gastrónomo.   Probablemente se estén preguntando ¿Pero de qué habla este tipo, el chocolate mexicano es de gran calidad? Eso podría cuestionarse, sin embargo lo que no está en tela de...

Investigación

LEER MÁS
¿Cómo se vive México en el extranjero?

¿Cómo se vive México en el extranjero?

Regina González Juárez.Gastrónoma.   Me di a la tarea de buscar a personas que viven en el extranjero pero que son mexicanos; esto con el fin de saber cómo le hacen viviendo...

Investigación

LEER MÁS
Talento mexicano: Gabriela Ruíz

Talento mexicano: Gabriela Ruíz

Regina González Juárez. Gastrónoma.   Buenas tardes Gaby, muchas gracias por recibirme y otorgarme unos minutos de tu tiempo. Esta es una pequeña entrevista para la revista Claustronomía que es parte de la...

Investigación

LEER MÁS
El jitomate: una historia del odio al amor

El jitomate: una historia del odio al amor

Ximena García Vargas.Gastrónoma.   ¿A qué sabría una lasaña sin salsa pomodoro? ¿Un Bloody Caesar sin clamato? ¿Una pizza sin jitomate? El jitomate es tan común en nuestra vida diaria que pocas...

Investigación

LEER MÁS
La importancia de un buen servicio

La importancia de un buen servicio

Ximena García Vargas.Gastrónoma.    Hay momentos en la vida en la que uno va saliendo de un restaurante y le acompaña una extraña sensación de incomodidad, que nos pide a gritos no...

Investigación

LEER MÁS
Las especias, el enigma de Oriente

Las especias, el enigma de Oriente

Ximena García Vargas.Gastrónoma.    Cuando le piden a uno nombrar un producto de valor, generalmente nuestros pensamientos se desvían a cosas como el oro o los diamantes y es poco probable que...

Investigación

LEER MÁS